LAODSS V Iruya-Purmamarca

23:37

"Chirrido de violines, tic tac del reloj"Dunkirk


En el capítulo anterior Nuestros Héroes habían logrado (a duras penas) llegar a Iruya, el pueblo perdido en la montaña. Para eso tuvieron que sobrevivir al "ardiente" servicio del panamericano, atravesar el río y mucho más. Ahora debían realizar el camino inverso para llegar a su destino final (no, no su muerte, el último pueblo del itinerario) Purmamarca...

La mañana llegó a Iruya con algo de brisa y un leve rocío que humedecía el pasto. Nuestro Héroe ya estaba desperezándose en el umbral de la puerta para cuando llegó la bonita posadera con la bandeja del desayuno. este contaba de manteca, mermeladas y unas figacitas calentitas, recién horneadas por su esposo finlandés. A pesar de su inclinación (?) por la acidez, Nuestro Héroe se preparó un café de saquito, porque lo único que faltaba para que esa mañana sea perfecta era el aroma a café tostado. El Acompañante y Promotor salió de sus aposentos y Nuestro Héroe lo recibió alegremente “Me encanta el olorcito a café por las mañanas”
Desayunaron sin prisa, aunque debían abandonar la posada a las 11 para finalmente continuar su viaje hacía el último de los destinos Purmamarca. Pero la vida en un pueblo de 6 cuadras perdido en la cima de una montaña es un tanto diferente, y quien dice 11 dice 11 y media, algunos al leer esto dirán “tal vez Nuestro Héroe debería radicarse allí” pero vamos... que lo van a extrañar. Y si tanto lo van a extrañar y se va, ¿Realmente le valdría el mote “Nuestro Héroe”?
Una vez satisfechos con la comida, el aire puro y la vista (que desde ahí arriba recordaba mucho a las montañas chinas dragonbolescas) comenzaron a guardar todo. La escena hasta ahora es plácida, por lo tanto se las arreglaron para desparramar un paquete abierto de galletitas y llenar todo migas, como para no perder la costumbre de vivir doblegados por el caos.
Una vez más Nuestros Héroes a patear la calle, esta vez tenían 3 horitas por delante, antes de emprender el viaje, que serían dos o 3 horitas más. Esto se va a poner bueno (O no)



Las calles estaban completamente desiertas, porque si el día anterior se sentía como un Domingo, imaginense ahora que realmente era Domingo. Cuesta arriba cruzaron un club de barrio, estaba completamente vacío y por su devoción a las canchitas de fulbo los complejos deportivos, y porque estaba abierto pero vacío, decidieron entrar. Lo que encontraron no era lo que esperaban, pero tal vez era lo más esperable. La noche anterior el viento traía fuertes sonidos de música y descontrol, lo que se encontraba en ese estadio no eran más que lo restos de una bacanal. Tantos tetras desparramados en el perímetro de una cancha de futbol hubieran enorgullecido al burrito ortega(?) El carnaval, que supuestamente había concluido parecía seguir en el aire, sin embargo sus efectos místicos habían dejado de sentirse a partir del día III. Al parecer el espíritu del carnaval solo permanecía en el ansia de los pueblerinos por descontrolar y en los precios, claro.
No habiendo mucho más que ver en ese lugar continuaron el recorrido cuesta arriba hasta llegar al gran Hotel Iruya, del cual los precios ni siquiera quisieron preguntar. Sin embargo en su entrada había una pizarra con una promoción más que interesante, y sorprendente viendo de tal lugar. Picada con cerveza, opción muy tentadora cerca del mediodía y con varias horas a la deriva por venir, y con un precio aún más tentador que la propia picada. Lamentablemente Nuestro Héroe arruinaba todo al no tomar alcohol, pero bueno todavía era temprano para almorzar, mientras descendían la cuesta pensarían algo.
Una vez abajo se propusieron tomar un descanso en la plaza del pueblo. Si bien un tanto soviética desde el punto de vista del poco verde que tenía para ser una plaza, luego de unos minutos sentados allí comenzaron a verle el encanto. Parte de la plaza era otra pequeña canchita de fulbo. Nuestros Héroes fueron espectadores privilegiados de una suerte de 25 entre el arquerito (tenía guantes) el pibito y la pibita, y desde afuera, más de una vez les entraron ganas de meterse a pelotear un rato. Pero se las guardaron, porque eran niñitos extraños y en realidad, si te lo pones a pensar, era un tanto off side (?)
Al costado del pueblo corría un río que el compañero y promotor quería ir a ver. Si bien Nuestro Héroe ya tenía más ganas de ir subiendo a morfar que otra cosa, le hizo la segunda. Cruzando el río, que no les vamos a mentir en esta época tenía pinta de arroyo, se encontraba otro poblado de pueblos originarios. No había puente y si bien tiraba fuerte, Nuestros Héroes son débiles pero tampoco la pavada, no se iban a caer por la catarata. Sin embargo la única forma de cruzar era pasando por unas rocas de dudosa estabilidad, y mojarse teniendo 6 horas sin base por delante no parecía una opción muy viable. Tal vez por esto último es que decidieron intentarlo (?) conociendo su accionar regular. No sin trastabillar un poco, lograron llegar al otro lado. En el camino se cruzaron a un burro y no muchas más atracciones, minutos después se encontraban  nuevamente con la adrenalina de cruzar por las rocas. Desde allí podían ver la contracara de la típica foto de la Iglesia de Iruya, podemos decir que la espalda del pueblo también era bonita.



La subida (y oooootra vez) fue más dura esta vez, pero si lograban subir las escaleritas del hotel, los esperaba una picadita, si eso no es un incentivo yo no se(?) Adentro (y afuera tb) el hotel era puro lujo. Más lujo del que vieron e iban a ver en todo el viaje. Los precios publicados de las habitaciones, más lujo aún. Cargados como mulas, y sucios como mulas tb, esperaron en el lobby del lujoso hotel , que por suerte estaba vacío, hasta que alguien apareció del otro lado del mostrador.  Para la sorpresa de Nuestros Héroes quien los recibió fue un negro africano de 1.90. La brecha cultural fue un problema que lograron sortear, porque el idioma no era lo más pulido del amigo africano, que si bien en un principio parecía un tipo recio demostró ser un chaval(?) simpático. Tan simpático que no podía entender porque alguien cambiaría la cerveza por gaseosa, pero accedió a modificar el menú igual. En el balcón del hotel, con una vista privilegiada, esperaban el banquete como bacanes. Cuando llegó, como era de esperar si vienen siguiendo esta historia o conocen a Nuestros Héroes, el banquete no era tal. Salame, Quesito y unos palitos era toda la picada. Pero bueno, seamos sinceros, ¿Quien que posea salame, queso y buen juicio puede quejarse? A darle al diente y continuar.
Bajo la sombra, a las puertas de la icónica iglesia amarilla de Iruya, Nuestros Héroes esperaban el transporte. El transporte era una vez más el Pa-Panamericano que se había prendido fuego el día anterior. Como a ellos nadie les daba una segunda oportunidad jamás, sabían lo que se sentía y querían ser el ejemplo. El buen ejemplo, porque el Pa-Panamericano llegó a buen puerto sin sobresaltos. Cuando decimos “buen puerto” es una expresión, no que se metió al río y encalló(?) llegó a la terminal de Purmamarca. Por ende hay que dar segundas oportunidades, mas no terceras o cuartas porque Noel no tiene que volver a Oasis por ejemplo(?). O bueno, no si la primera fue irreconciliable o demasiado mala…  bah, que se yo es complicado, en fin, cuando se trata de Nuestros Héroes hay que dárselas y punto (?)



Ya en Purmamarca Nuestros Héroes se dirigieron a Información turística, donde les fue peor que en Iruya (Fashback, en Iruya estaba cerrado… imaginense) Se encontraron nuevamente en la puta calle solo con la puta fotocopia de un mapa (?) Cansados y con hambre emprendieron la búsqueda de hospedaje. Nunca en todo el viaje dieron tantas vueltas, fueron rechazados en tantos lugares, pero en esta situación se sentían como en casa… una casa de la que se quisieran poder mudar alguna vez, pero como en casa al fin y al cabo. En un punto llegaron a una posada, grande, ostentosa, medio “de campo”. Atendida por un señor viejo, gordo y con cara de malo, y un look muy rural también. Todo indicaba otro precio fuera del presupuesto, sin embargo se sorprendieron nuevamente.
El viejo era mala onda, pero el precio era sorprendentemente bajo. El precio era demasiado bueno, el Compañero y Promotor se ilusionaba. Pero el precio era DEMASIADO bueno y el viejo era DEMASIADO mala onda, y Nuestro Héroe no hacía más que sospechar. El Viejo Agreta les mostró el “área de camping” que era el parque de la casona donde gente que había tomado una decisión incorrecta había emplazado sus carpas(?) Más al fondo estaba la habitación, que no podría describirse con otra palabra más que “rancia”. No se entrará en detalle, que su imaginación describa lo que es una habitación rancia. De salida, El Compañero y Promotor le preguntó por los baños, El Viejo Agreta indicó que estaban afuera, y si querían agua caliente se pagaba extra (?) a cada segundo cerraba menos el trato. Cuando el Compañero y Promotor veía que las contras eran todas y el único pro el precio intento sacar una buena consultando por el desayuno, para que… El Viejo Agrega de muy mala manera expresó que por la mierda que cobraba no podían pretender agua caliente y comida, pero en realidad sonó a que no podían pretender dignidad (?) El Compañero y Promotor no es el padre de Milhouse (?) y no iba a permitir este atropello y conducta de cerdo sucio capitalista al Viejo Choto Agreta, por lo tanto lo carajeó educadamente, por si no le quedaba otra que caer en su posada. Al salir le consultó a Nuestro Héroe que iban a hacer y este le respondió “Antes que pagarle a ese viejo dormimos en la plaza” el Compañero y Promotor fue tomado por sorpresa porque Nuestro Héroe no había tenido reacción alguna en toda la visita a la posada. Es que desde que lo vió al viejo supo que, como con los patovicas, no vale la pena ni pelear con cierta gente.

Cansados, hambrientos, decepcionados y ahora hasta ofendidos estaban Nuestros Héroes. Pero las energías carnavalescas  seguían presentes. A metros de la puerta de la posada se encontraban dos ninfas carnavalescas y un duende, los tres con sus caras pintarrajeadas, consumiendo quién sabe qué jarabes mielosos. El trío les hizo gestitos con las manos, indicado que se acerquen. Nuestros Héroes se miraron, pero por más desconfiados que estaban sabían que es imposible rechazar el llamado de una ninfa. “No se queden ahí” Dijo una “Ese es un viejo amargado” espetó el duende. “Sabemos, de ahí venimos” Respondieron. “Vayan a Lo De Tomás” dijo la restante “de ahí venimos nosotros” Y siguieron su comilona sin prestarle más atención a Nuestros Héroes, que seguian Cansados, Hambrientos, Decepciónados y Ofendidos, pero ahora tenían un norte (o bueno un sur… quiero decir… un punto a donde dirigirse… además la brujulas.. ahh ya) a donde dirigirse.




El sol caía y el pequeño pueblo (aunque grande en comparación a Iruya) se volvía una vez más laberintico. A esta altura es difícil determinar si los pueblos están pésimamente señalizados o si Nuestros Héroes son unos completos idiotas. La cuestión es que recorrían una y otra vez las mismas cuadras, y no podían encontrar “Lo De Tomás”, la tierra prometida por las ninfas y los duendes. Durante la búsqueda fueron tentados por algunos arbolitos de hospedaje que los hacían visitar pasillos y fondos de locales de comida que si fuesen en Liniers darían la sensación de salir con un par de órganos menos (en el mejor de los casos) pero parece que en el norte uno se siente con más confianza(?) Luego de pasar por cuarta vez por el mismo lugar como si se tratase de una treta de Saga de Geminis, decidieron consultar a un grupo de hombres que hablaban en la puerta de una confitería. “Yo soy Tomás, vengan”
“Lo De Tomás” no era un palacio, pero tenía un pasillo con una buena forma de disimular una pared rota obra de arte moderno (?), un patio simpático, una habitación decente, agua caliente, 0 viejos chotos y un precio coherente. Arriba de una de las cuatro camas de la habitación había algunas prendas y objetos de perfumería, pero por el momento el habitante de la habitación era un misterio.
Luego de acomodarse, Nuestros Héroes se tomaron un momentito para ellos mismos y decidieron, antes de salir a comer algo, ponerse a tocar (bueno los tocaba El Compañero y Promotor, son jodidos vió) así “de memoria” temas de Genesis. En medio del primer tema, porque duran como 15 minutos(?), irrumpió El Inquilino X, a quien de ahora en más llamaremos La Compañera De Cuarto -porque si le ponía Roomate que era más corto y menos paja de tipear, me podían caer quejas por angloparlante(?)- quien luego de saludar amablemente y dejar sus cosas salió rápidamente de la habitación, sospechamos que no quería perder ni un minuto para ir a pedirle a “Tomás” una rebaja en el precio del hospedaje (?)
Cuando el Compañero y Promotor se estaba pegando una merecida ducha, La Compañera de Cuarto volvió. Nuestro Héroe le consultó que tenía planeado para el día siguiente y ella le contesto que visitaría las Salinas. Ellos también tenían en carpeta esa excursión y al notar que ella ya tenía toda la data sobre cómo llegar y demases no dudo en decirle de ir juntos. Además sospechaba que con su inclusión podría asegurarse un grado de compromiso mayor de las partes (?) Bueno, bueno, que para llegar a Héroe a veces hay que pensar este tipo de cosas… ¿Qué? ¿Nunca vieron Batman?



Ya aseados partieron por algo de alimento, pero todavía era muy temprano para plato principal así que buscaron un quiosquito en busca de un tentempié para recuperar energías mientras recorrían el pueblito buscando un lugar donde cenar. Si, el pueblito que ya habían recorrido 87 veces, pero bueno, fue buscando alojamiento y no donde cenar (?)  Mientras Nuestro Héroe fue por las clásicas papitas y una gaseosa de limón, su compañero y promotor pudo realizar una de sus actividades favoritas, probar una gaseosa extranjera bizarra (?) esta vez le tocó al turno a la “Malta Real” de Bolivia, que a este redactor le pareció intomablemente dulce, pero a su Compañero y Promotor le gustó, así que bien (?) Frente a la plaza encontraron una nueva partuza, unos jóvenes musicalizaba con una guitarra y un ampli transportable mientras otros danzaban al ritmo de la música, mezclando y casi nunca terminando(?) temas de rock nacional. Un tercer miembro de la banda se dedicaba a arengar (?) y acercarse al público haciéndolos bailar y cantar. No logró lo imposible, no puso a bailar a Nuestro Héroe, pero era suficientemente carismático como para ponerlo que cantar un pedacito de un tema de soda. En medio de los festejos, un Chamán Etílico tomó el poder del micrófono mientras uno del público tocaba una chacarera. Sus balbuceo era inentendible y su ritmo errático, pero bueno así son los chamanes. El canto del Chamán Etílico atrajo al compañero y promotor, que se le sumó a entonar la canción, con un estilo más de cancha pero con la letra un poco más prolija (?) Cuando la canción terminó el Chamán Etílico continuó entonando su  melodía pero la que también seguía sonando era la tripa de Nuestros Héroes que continuaron su travesía hacia puertos más culinarios.

Ya en el bodegón se escuchaba a unos músicos afinando sus instrumentos, y la carta no daba buenos indicios, no era nac&pop pero ya estaba, después de todo en Purmamarca NADA era nac&pop, al mismo tiempo nada era muy lujoso o de gran calidad… pero el problema no fue ese, el problema fue que el compañero y promotor quería probar los tamales y… no había. Y no era lo único, por lo tanto, se miraron, se levantaron y se fueron por donde llegaron.

Terminaron en otro lugar que a primera vista parecía mas careta pero sin embargo era más amigable. Se sentaron afuera y pidieron. Nuestro Héroe consultó que era la quesadilla y no entendió la explicación, pero la pidió igual (oh! que arriesgado!) La comida se demoró más de lo esperado y no solo Nuestros Héroes comenzaban a sentir el fresco, si no que la barrita de salud del Compañero y Promotor no estaba al 100% (¿Los efectos de la cercanía al Chamán Etílico?) Por lo tanto y en una jugada que podría parecer un boicot o prueba al mozo (pero no lo era) cambiaron sus lugares a una mesa de adentro.
La comida llegó y la inentendible explicación del mozo sobre la quesadilla se resume simplemente a “una milanesa de queso”. Nuestros Héroes terminaron y volvieron a “Lo de Tomás” para descansar y tratar de recuperar la barrita de salud.

¿Pódran Nuestros Héroes llegar a visitar las salinas? ¿Lograra el Compañero y Promotor recuperar la salud? ¿Conseguiran que La Compañera De Cuarto los aguante o harán que pierda los estribos y se lance del transporte en movimiento? ¡Todo esto y mucho mas en el próximo episodio!

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2 comentarios

  1. Que grosos nuestros heroes dios mio. El publico necesita mas. Que no pase tanto tiempo entre capitulo y capitulo.

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